Mucho se habla a cerca de este método de entrenamiento, pero para hablar honestamente se ha creado un mito a partir de una serie de premisas que cualquier entrenador ya manejaba desde siempre. El clicker ha actuado más sobre la persona que sobre el canino, sus beneficios son fundamentalmente motivacionales, pero no para el can, sino para el adiestrador. En este artículo romperemos algunas de las afirmaciones a cerca del impacto de esta herramienta.
El Clicker es una pequeña caja plástica con una delgada chapita de metal, que presionando con el dedo se desforma y hace el “click” que le da su nombre.
Cuando yo era pequeño existían pequeños dispositivos similares que se empleaban para cotillón en fiestas junto con las cornetas, matracas y silbatos. Se llamaban “ranitas” en honor a que su sonido es similar al que realizar ciertas ranas pardas arborícolas, y creo que aún siguen estando en el mercado. La diferencia entre estas “ranitas” y el clicker no es otra que su precio, ya que las ranitas cuestan centavos. Cualquiera que acostumbre adiestrar con clicker puede comprobarlo probando trabajar con un dispositivo de aquellos.
El adiestramiento con clicker, como cualquier otro adiestramiento, consta de dos etapas:
1. Fijación de un Reflejo Condicionado
2. Aprendizaje Selectivo (ensayo y error)
1.Todo el mundo recordará los experimentos de Pavlov con relación al reflejo condicionado. Es algo bastante elemental a esta altura pero aunque sea un concepto antiguo sigue teniendo plena vigencia. Pavlov hacía sonar un timbre cuando alimentaba a un canino, de esa manera se condicionaba un reflejo que hacía segregar saliva al canino con la sola audición del timbre, sin necesidad de ver, probar ni oler la comida.
En el caso del trabajo con clicker se asocia una sensación agradable (caricias, golosinas) con el sonido.
2.Una vez fijado este reflejo se trabaja mediante el método que para los entusiastas del clicker se denomina moldeado por aproximaciones sucesivas, que no es otra cosa que el aprendizaje selectivo por ensayo y error que todo entrenador ha empleado desde siempre.
La teoría del clicker dice que La base del entrenamiento con clicker está en el Condicionamiento instrumental (al que se ha denominado Skinner), que es un mecanismo de aprendizaje en el que la conducta del canino produce la aparición de un refuerzo (positivo o negativo).
Esto no es otra cosa que las voces estimulativa y represiva que se han empleado toda la vida desde que el hombre intentó por primera vez adiestrar un canino.
Como vemos, no se ha agregado nada nuevo al adiestramiento. La aparición del clicker no marca un antes y un después como muchos creen, es simplemente un buen sustituto del “muy bien”, “good boy”, y muchas otras frases por siempre empleadas como refuerzos positivos.
Este es un resumen de las ventajas que se le adjudican al clicker:
1. Timing perfecto, el refuerzo se presenta en el momento justo.
2. Puede ser utilizado en cualquier edad del animal.
3. Se puede utilizar para enseñar una cantidad infinita de ejercicios.
4. El sonido refuerza mejor que la voz, porque siempre funciona igual.
5. Es un método positivo, sin castigo. Lo peor que puede ocurrir es que no suene el clicker.
6. Es una técnica de adiestramiento que resulta intuitiva y muy divertida para canino y amo.
7. El comportamiento aprendido con el método clicker es mucho más resistente a la extinción.
8. Una vez que el canino a entendido el “juego” de hacer sonar el clicker, el aprendizaje y pulido de ejercicios es mucho más rápido que en el entrenamiento tradicional.
9. Estimula la creatividad del entrenador al buscar la forma de comunicar al canino lo que quiere que realice, además de inventar cada día ejercicios nuevos.
Y estas son las cosas que deberíamos plantearnos frente a estas ventajas:
1. El Timing no lo da el clicker sino el adiestrador que lo pulsa, en este sentido no hay diferencias con la voz
2. Puede ser utilizado a cualquier edad, al igual que con cualquier método, tampoco hay diferencias
3. La cantidad de ejercicios que pueden incluirse en la lista del clicker es la misma, no se ha inventado ningún ejercicio nuevo a partir de clicker que no se haya practicado antes del mismo
4. El pensar que la ventaja es que el clicker siempre suena igual y que la voz puede sonar diferente, es menospreciar la capacidad auditiva del canino. El canino reconoce los pasos de su amo varias cuadras antes de llegar a su casa, o el de su auto entre muchos otros similares que pasen por la calle, reconoce la voz del amo hablando en la casa de al lado, aunque se encuentre disfónico o ronco.
5. El método sin castigo no existe, siempre habrá un castigo mediante un gesto de desaprobación, aunque éste sea inconsciente pero es perceptible por la aguda capacidad gestual del canino. Todos los animales aprenden mediante gestos de aprobación y desaprobación.
6. Divertido e intuitivo son características que dependen del adiestrador, no depende del clicker que lo sea o no.
7. Está comprobado, y de hecho se emplea en el entrenamiento mnemotécnico de los estudiantes, que la implicancia de más de un sentido refuerza la fijación de la memoria. Por lo tanto siempre será más resistente a la extinción algo aprendido mediante la combinación de una señal auditiva y una visual, que la aprendida solo con el sonido.
Por otra parte, no olvidemos que el clicker solo se emplea para aproximar, no se relaciona con la respuesta en sí, sino que es un medio para llegar a ella. Pongamos un ejemplo: la orden “sentado” debe desencadenar la respuesta de sentarse. Para llegar a esto empleamos el clicker haciéndolo sonar cuando el canino se sienta en respuesta a la orden, por lo tanto el clicker no quiere decir que el canino deba sentarse, o echarse, o permanecer quieto, el clicker simplemente es un sonido de aprobación. Si le ordeno al canino sentarse y lo hace, suena el clicker, si le ordeno levantarse y lo hace, suena el clicker, ¿qué significa el clicker, sentarse o levantarse?, el clicker no tiene relación con la extinción o no de las “ordenes sentado” o “up”, por lo tanto la afirmación de que su empleo hace que un canino recuerde por mayor tiempo lo aprendido no tiene ninguna lógica.
8. No hay ningún motivo para presuponer que el pulido de los ejercicios sea más rápido con clicker. De hecho estamos limitando la sensación agradable de aprobación a un solo sentido, el oído, mientras que en adiestramiento tradicional se emplean dos y hasta tres sentidos en algunos casos y si el entrenador tiene buena formación. El oído (la orden fonética), la vista (gestos, posturas y ademanes), y en ciertos casos también el olfato, ya que la aprobación y desaprobación correctamente hecha puede generar cambios en la composición del lo olores de la piel del adiestrador debido a una serie de hormonas y endorfinas liberadas al torrente sanguíneo con al euforia y el desagrado.
9. Es obvio que un buen adiestrador sabe que su trabajo es como un juego de charadas, siempre deberá buscar formas creativas para comunicar al canino lo que se espera de él. Creo que en este aspecto el clicker hasta puede llegar a entorpecer la buena evolución del entrenador como profesional en algunos, ya que deja librado al clicker y no al cuerpo entero la tarea de la comunicación.
Entonces, ¿porqué a tantas personas les ha dado tan buenos resultados?
El secreto del éxito del clicker
El clicker es un buen corrector de malos hábitos de los entrenadores. Lamentablemente se presta poca atención a las voces estimulativa y represiva. Estas dos simples voces son la base de cualquier adiestrador, si no se dominan correctamente nunca se podrá adiestrar con eficiencia, y en general se forma a los profesionales y aficionados al adiestramiento diciéndoles que deben decir “muy bien” o “pfui”, pero se limitan a eso, sin entrar en detalles en los cómo, de qué manera, cómo pensar y vivenciar dichos refuerzos positivos y negativos. El canino no nace sabiendo lo que significa el “bien” y el “no”, y si no se sabe cómo transmitirlo jamás lo entenderá correctamente. Cuando un adiestrador no está bien preparado respecto de estas dos voces fundamentales, entonces el clicker es un buen sustituto para uniformar los mensajes.
Este es el motivo por el que en nuestros cursos damos tanta importancia a estas voces. La llamamos “voces” para ponerles un nombre con el cual referirlas, pero no son solo voces sino verdaderos estados de ánimo. Y si no se dominan, entonces el clicker salva en parte la situación, no por ser más eficiente que otro tipo de refuerzos, sino porque no se sabe cómo emplear los correctos.
Conclusión:
El clicker no es un método sino solo una pequeña herramienta para aplicar al método tradicional.
En algunos casos puede ser práctico su empleo pero solo casos muy puntuales. Por ejemplo yo uso un disparador de ultrasonido de u efecto similar al clicker para algunos trabajos en cine. Cuando empleamos sonido directo y no puedo dar órdenes con la voz, la utilización de un sonido inaudible me permite reforzar las señas con la acústica sin que sea captado por los micrófonos.
En agility se suele emplear el batir de palmas para reforzar los estímulos de la voz y los gestos. En este caso el clicker permite reemplazar el sonido de las palmas y tener una mano libre para hacer otro tipo de gestos más evidentes con los brazos.
A corta distancia puede reemplazar a silbatos, dejando la posibilidad de dar estímulos verbales junto con el clic.
Como vemos, el clicker es una herramienta, pero solo eso, y daría lo mismo que fuera una “ranita” de cotillón de solo unos centavos, o una castañuela rescatada del arcón de la abuela.
Orlando